miércoles, 28 de septiembre de 2011

Transcurría mediados de agosto de 1988 cuando el Obradoiro anunciaba el fichaje de su jugador norteamericano, con el que saldría a competir en Primera B tras lograr in extremis una plaza en la categoría pese al descenso de la temporada anterior. Su llegada a Santiago causó cierta curiosidad porque, a modo de anécdota, el presidente del club (el empresario palestino Ghaleb Jaber) había comentado en una asamblea que el jugador era judío. Pero más allá de cuestiones religiosas... ¿quién era realmente Levy Middlebrooks?

Middlebrooks, con el 50, en su etapa en Pepperdine
Fue cuatro años antes, en el verano de 1984, cuando Middlebrooks aterrizaba en la Universidad de Pepperdine procedente de una High School de San Francisco, la St. Ignatius. Allí había logrado el campeonato de la Central Coast Section (CCS) tras anotar 16 puntos en la final y destacar entre sus compañeros. Y Pepperdine le recibió con los brazos abiertos. Su estancia en la universidad de Malibú se prolongó durante cuatro años (1984-1988), una etapa en la que Pepperdine elevaría el nivel de su equipo de baloncesto dentro de la NCAA y se haría un nombre en la costa oeste norteamericana.

En los cuatro años que Levy permaneció en los Waves de Pepperdine ya se pudo ver lo que ofrecería más adelante en su carrera profesional. Un jugador de apariencia hipermusculada (algo no demasiado frecuente hace 30 años), con un buen tiro exterior y con facilidad para anotar y sobre todo rebotear gracias a su gran envergadura. En su debe, un exceso de intensidad defensiva que también se pondría de manifiesto durante su temporada en Santiago. Y una característica física que marcaría su futuro: su altura. Estaba entre un 6' 6" y un 6' 7", es decir, que llegaba muy justito a los dos metros. Todo un hándicap para un 4 en Estados Unidos.

En una presentación con los Waves
Con el 50 en su camiseta, Levy Middlebrooks es elegido Freshman of the year de la WCC en la temporada 85-86, en la que su equipo acabará cayendo eliminado frente a Duke. Y en la 87-88, su último año como universitario, recibe el premio al mejor jugador de toda la conferencia. Fueron en total 121 partidos con la camiseta de los Waves. Y varios récords: encadenó 32 partidos consecutivos encestando diez o más puntos, logró el segundo mayor número de rebotes en un partido (25 capturas) y es el séptimo jugador de Pepperdine que más puntos ha anotado en la historia de la universidad californiana. También tiene el honor de ser el jugador que en más ocasiones ha logrado un doble-doble en una sola temporada: lo hizo 19 veces en 30 partidos.


Pero se aproximó el momento decisivo. Y esta brillante tarjeta de presentación fue insuficiente para hacerse un hueco en el draft de la NBA. A principios de abril, un periódico de Los Ángeles abordaba la situación de Levy al contactar con el propio jugador, con el General Manager de los Lakers (Jerry West) y con su entrenador en Pepperdine, Jim Harrick. Este último daba por hecho que algún equipo NBA lo elegiría, aunque admitía que su altura podría traerle problemas. Levy insistía en que se veía preparado: "Es bastante mental, tengo la capacidad mental, no te preocupes por mi altura", afirmaba. Pero la clave la daba West: "Levy es un chico muy trabajador (...) pero todos en la NBA desean que fuese tres pulgadas más alto". Sólo tres pulgadas.

Middlebrooks tenía una corpulencia descomunal
De nada valieron las comparaciones que su entrenador hacía entre la situación de Levy y la de otros jugadores bajitos, como Spud Webb o el propio Barkley. Llegó finales de junio y Middlebrooks no fue seleccionado en el Draft, como sí lo fueron otros compañeros suyos de universidad. Finalmente sí participó en el draft de la liga alternativa, la CBA, en el que fue elegido por el equipo de Topeka. Cierto es que Levy no arrojó la toalla e incluso llegó a hacer en julio una prueba con los Cleveland Cavaliers y a participar en una liga de verano en la Universidad de Loyola. De nada valió. Ahí quedó el sueño NBA.

LLEGADA A SANTIAGO
 
Volvemos a agosto. Asumido que no jugará en Norteamérica, Levy hace las maletas con destino a España y aterriza en Santiago el 25 de agosto. Y la prensa local acude a Lavacolla para conocer de primera mano sus impresiones del jugador por el que Obradoiro pagó cerca de ocho millones de las antiguas pesetas. Levy se sincera ante los periodistas: "Prácticamente no conozco nada ni del Obradoiro ni de Santiago". "Espero estar feliz aquí, pero prefiero volver a Estados Unidos aunque no rechazo las oportunidades que puedan surgir", aclara. También avanza las situaciones en las que se siente más cómodo en la pista: "Juego preferentemente de espalda a la canasta". Y otra confesión: "Este año no pude entrar en la NBA y por eso estoy aquí".

Levy, el día que aterrizó en Lavacolla
(Foto: Recorte de El Correo Gallego)
¿Por qué aterriza Middlebrooks en Santiago? El jugador viene recomendado por Antonio Martín, que había coincidido con él en Pepperdine durante su estancia en la universidad norteamericana. De hecho, el hermano pequeño del gran Fernando Martín elogiaba a su compañero. "Antonio Martín dijo que [Middlebrooks] era un hombre muy bravo, muy luchador", destacaba en la prensa Julio Bernárdez, técnico del Obradoiro CAB en aquella temporada 1988-89.

En un partido en el viejo pabellón de Sar
(Foto: web de La Voz de Galicia)
Middlebrooks pronto se convirtió en la referencia ofensiva del Obradoiro, en un momento en el que los equipos de la Primera B sólo podían contar con un jugador extranjero y del éxito (o fracaso) en su contratación dependía buena parte de la temporada. Antes de comenzar la temporada, el técnico obradoirista analizó uno a uno a sus jugadores. Y comentaba esto de su norteamericano: "Levy es la gran incógnita. No puedo decir todavía mucho porque no se ha entregado al cien por cien; lo encuentro un poco cortado en los entrenamientos (...) En el momento que esté caliente puede romper absolutamente con todo".

Su primer partido de liga con la elástica obradoirista será su tarjeta de presentación: 44 puntos y 13 rebotes contra el potente Caja Madrid de su amigo Victor Anger. "Los 44 puntos de Levy -muy seguro en la segunda mitad, aunque mal en defensa- no llegaron para contrarrestar la experiencia madrileña", decía El Correo Gallego. El resultado final fue de 101-112 a favor del equipo cajista.

Con la camiseta del Obra
(Foto: Enviada por @jlghaz)
Si algo caracterizará la estancia de Middlebrooks en Compostela será su regularidad en una temporada de grandes números. La fase regular la termina con unos promedios estratosféricos: 25,6 puntos y 12,5 rebotes por partido. También se mostrará un excelente lanzador de tiros libres. Y tirará del carro durante el play-out de descenso contra el Cajahuelva, que el Obradoiro se ve obligado a jugar tras un pésimo inicio de temporada en el que finaliza la primera vuelta con un balance de 2-13, consecuencia directa de haber configurado la plantilla a última hora. En el play-out, dramático, Middlebrooks contribuye a lograr la gesta. Promedia 22-12 en los cuatro primeros partidos. Del quinto y definitivo (del que carezco de estadísticas), jugado en Huelva, cuentan que fue decisivo su compañero Abarca. Ese partido (57-60 para los santiagueses) fue el último de Levy con el Obra.

Pero de su etapa en Santiago también quedará el recuerdo de un profesional muy involucrado. El propio Julio Bernárdez nos lo confirma 23 años después. "Era una persona impresionante, muy serio, super educado y con una profesionalidad increíble", detalla el que fue su entrenador durante la primera parte de la liga. Bernárdez recuerda con precisión las virtudes de Levy: "Ofreció un rendimiento impresionante; tenía un buen tiro exterior y, aunque en el movimiento de espalda era más limitado, tenía un semigancho con la derecha fantástico", explica.
Su primer partido con el Obra, contra Caja Madrid

(Foto: Recorte de El Correo Gallego)
No obstante, su entrenador en Santiago sí reconoce que transcurrida la temporada detectó que en los momentos decisivos de los partidos Middlebrooks "se echaba un poquito para atrás". Bernárdez decidió hablar con él. Y Levy le ofreció una explicación: en el equipo había varios jugadores veteranos y creía que eran ellos los que debían tener las posesiones calientes. Una teoría que avala el respeto que le tienen (o le tenían) muchos jugadores norteamericanos a la figura del veterano y su rol fuera y dentro de la cancha, con independencia del número de minutos que jugase.

Esta curiosa circunstancia no empaña el buen recuerdo que dejó el californiano entre sus compañeros aquella temporada. "Era un persona maravillosa, muy culta y con una gran cultura del compromiso y del esfuerzo", recalca Julio Bernárdez, que amablemente atendió a nuestras preguntas. "Un ser excepcional", concluye.

TRAS EL OBRADOIRO, UN TROTAMUNDOS

El corpulento jugador norteamericano no abandonó España en el verano de 1989. Tras dejar el Obradoiro (que ficharía en su lugar a un compañero suyo de universidad, Victor Anger), Levy acabará recalando en el equipo navarro del Argaray, que ese año militaría en Primera B. En la formación de Pamplona, Middlebrooks se convierte en la referencia ofensiva y pasa a promediar 28 puntos por partido, hasta que le llega su gran oportunidad: debutar en ACB.

Con la camiseta del Argaray, temp. 1989-90
(Foto:
clasicos del basket&music)

 
  


Fue a principios de abril, cuando el Valvi de Alfred Julbe contrata a Levy para sustituir a un lesionado George Johnson. Pero la mala suerte se ceba con él. En el tercer partido con el equipo de Girona, contra el BBV Villalba, transcurría el minuto 12 cuando sufre una grave lesión en un golpe fortuito. El diagnóstico es fatal: rotura del tendón de aquiles derecho. Adiós a la temporada. Casualidades de la vida, el Valvi ficharía en su lugar a un jugador que, 19 años después, militaría en el Obradoiro. Un tal Mike Higgins.

Levy jugó en la CBA a principios de
los 90 con los Baskerfield Jammers
Levy se marchó al día siguiente de su lesión a Estados Unidos para operarse. Una vez recuperado, dará inicio a una larga trayectoria que lo convertirá en un auténtico trotamundos del basket mundial. En su primer año post-lesión pasará por los Baskerfield Jammers (de la CBA estadounidense) y por el Ostende belga, donde es cortado pese a sus buenas estadísticas. Creo que también jugó en Macedonia pero no tengo más datos al respecto.

En la década de los noventa también militará en el AEK Larnaka de Chipre, con el que juega una ronda de Copa de Europa frente al PAOK de Fassoulas. E incluso tendrá una incursión en el baloncesto de Taiwan, poniéndose la camiseta de los Dacin Tigers.

Con los Dacin Tigers (Taiwan)
 Uno de los episodios más amargos en la carrera de Middlebrooks se produce a principios del 2000. Levy militaba en un equipo argentino, el Olimpia de Venado Tuerto (en el que jugaron Nocioni o Victoriano), cuando salta la noticia de que ha dado positivo por efedrina en un control antidoping. Según contó Clarín, el problema se produjo porque Levy tomaba siete frascos distintos de vitaminas y complementos anabólicos, algo que el jugador había comunicado previamente al club pero que el club no le dio la suficiente importancia.

Foto de su ficha FEB
Pasado ese mal trago, el baloncesto español vuelve a cruzarse en el camino de Middlebrooks. A sus 34 años, es el CB Tarragona de LEB Plata el que le da la oportunidad de regresar a las ligas FEB. Con el equipo tarraconense jugará 40 partidos durante la temporada 2000-2001, con un promedio de casi 9 puntos y 6,6 rebotes en 23 minutos. Pero el Tarragona se queda a las puertas del ascenso al perder el 5º partido de las semifinales frente al Llobregat.

En Tarragona juega un Middlebrooks tan o más comprometido como el que llegó a España doce años antes. Así nos lo confirma Borja Rueda, delegado de aquel club. "Su profesionalidad quedaba fuera de toda duda. Aquel año él era el jugador más veterano del equipo y tal vez por ello predicaba con el ejemplo. Puntual a todos los entrenos, nunca tuvo una discusión, el primero en exprimirse en el gimnasio...", nos recuerda Borja.

Además de guardar un buen recuerdo en lo profesional, también nos descubre un Middlebrooks implicado en lo personal. "Siempre tenía una sonrisa, un gesto, una actitud que denotaba proximidad ya no sólo con el resto de jugadores americanos, sino con el grueso de los nacionales. Su manera de ser congeniaba perfectamente con el grupo de gente que formó aquel año la plantilla", destaca Borja, que atiende a nuestra llamada con gran amabilidad.

Es el ocaso deportivo de Levy, que cerrará su trayectoria profesional cerca de su país, en la liga de baloncesto de México. Allí militará hasta 2002 en varios equipos (La Ola Roja del DF, Laguneros de Ciudad Guzmán, Limoneros de Colima, Frayles de Guasaba...) hasta que decide poner punto y final a un periplo baloncestístico intenso. Un recorrido deportivo culminado en septiembre de 2015 con su entrada en el Hall of Fame de la Universidad de Pepperdine.

Acto de entrada en el Hall of Fame de la Univ. de Pepperdine
Gracias a ese acto sabemos que en el momento de actualizar este artículo (febrero 2015), nuestro protagonista trabaja como agente en una compañía aseguradora. Pero en la trayectoria de Levy Middlebrooks siempre quedará la duda de si podría haber llegado más alto. ¿Un problema de altura?. Quizás con sólo tres pulgadas más hubiese sido suficiente. Nunca lo sabremos.

(Actualizado en febrero de 2015)

3 comentarios:

  1. Yo tuve la suerte de verle jugar en directo en un Lagisa Gijón-Obradoiro (107-100) de la temporada 1989/90. Un buen partido en el que sobresalieron los dos americanos. Stinnie (Lagisa) hizo 30 puntos + 12 rebotes y Middlebrooks (27 + 10). Poderosísimo físicamente.

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  2. Yo jugué contra él en un Argaray vs CajaHuelva. Lo más impresionante que he visto físicamente. Obviamente anabolizado hasta el ojete...

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  3. Muy buen articulo. Estos son los que mas me gustan. Felicidades

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