miércoles, 5 de marzo de 2014

Un 5 de marzo, pero de 1983, un ciclón llamado Barcelona pasó por el viejo pabellón de Sar y destrozó casi todo lo que se encontró por delante. El resultado final (72-122) deja bien a las claras lo que significó la primera visita del Barça en un partido oficial en Santiago. Poco pudo hacer un Obradoiro que, además, a esas alturas de la temporada ya se había quedado sin sus dos americanos: primero fue Chuck Verderber y luego Nate Davis.


Como se puede comprobar en la crónica de El Mundo Deportivo, el equipo culé poco menos que se paseó por la pista de Sar ante un Obra muy mermado. Al descanso el Barça ya dominaba por 24 puntos. Y al final acabó venciendo por 50, aunque esa no fue la peor derrota como local del Obra aquella temporada, ya que el Real Madrid había vencido dos meses antes por una diferencia todavía mayor (+55) el día de los famosos mates de Nate Davis.

Aquel Barcelona 82-83 que arrasó Sar era igualmente un auténtico equipazo. La columna vertebral era la misma que marcaría una época durante la década de los 80, con Chicho Sibilio, Epi, Solozábal, Ansa, Flores, Quim Costa... En esa plantilla también figuraba el norteamericano Marcellus Starks, que había jugado en la potentísima LEGA. Es casi el mismo equipo (aún no había llegado Davis) que perdió la final de la Copa de Europa en 1984 frente al Banco di Roma.

Aquí hay cuatro jugadores del Barça 82-83: Solozabal (7), Epi (15),
Sibilio (6) y Starks (10). Davis (el 14) llegó la temporada siguiente.
(Foto: blaugranas.com)
¿Y el Obra? A falta de americanos, los nacionales -es decir, el resto- tiraron de orgullo y casta para plantar cara al todopoderoso Barça de la mejor manera posible. Tres jugadores santiagueses terminaron eliminados por faltas (Arturo Corts, Abel Amón y Joan Pagés) y entre los que se quedaron en pista estaban Popocho Modrego, Ricardo Aldrey, Gil, Carlos Pérez -máximo anotador del Obra con 17 puntos- y Rivera. Mención especial para el junior Amón, seguidor de este blog y que en ese partido consiguió 15 puntos.

La primera vez que la afición obradoirista vio en directo al Barcelona acabó volviendo a casa con una buena cesta de puntos en contra. Han tenido que pasar más de 30 años para que el Obradoiro consiguiese al fin vencer al Barça en Santiago (77-60), devolviendo en parte aquella histórica paliza. Como anécdota, en aquel partido de marzo de 1983 participó Chicho Sibilio, poseedor del récord nacional de triples en una temporada hasta que se lo arrebató un jugador del Obra. Un tal Alberto Corbacho.
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