lunes, 23 de junio de 2014

Damir Rancic (1983, 1,98) llegó al Obradoiro en abril de 2010 con el objetivo de sustituir al lesionado Kostas Vasileiadis. Las referencias hablaban bien de este escolta croata, de 1,97 y especialista en el tiro de 3. Pero la sombra de Kostas era muy alargada y Rancic no pudo cumplir la misión para la que había sido contratado: ayudar a conseguir la permanencia del Obradoiro en aquella temporada 2009-10.

En uno de sus tres partidos que jugó en Sar
(Foto: ACB)
La llegada a Santiago suponía para Rancic (en croata, Rančić) una buena oportunidad de buscarse un hueco en la ACB. Estaba a punto de cumplir los 26 años y su trayectoria profesional se ceñía casi exclusivamente a la liga de su Croacia natal: el KK Split (donde nació), la Cibona y el Zadar, en el que jugaba cuando se vino a Santiago. También había jugado en Grecia, Ucrania y Eslovenia. Tenía amplia experiencia en competiciones europeas (jugó Euroliga con Cibona) y también en la selección croata, sobre todo en categorías inferiores.

Pero su rasgo distintivo era el triple. En el Fontes do Sar se esperaba como agua de mayo un francotirador al estilo Kostas, y en ese perfil encajaba bien Damir. De hecho, había ganado en dos ocasiones el concurso de triples de la liga croata. El lanzamiento exterior era su gran arma y en el Obra estaba su compatriota Drago Pasalic para facilitar su adaptación. "En tres días es muy complicado adaptarse a un equipo pero yo lo voy a intentar con todos mis medios", dijo el día de su presentación.

En el partido contra Lucentum en Sar
(Foto: ACB)
Uno de los problemas que tuvo Rancic en el Obradoiro fue la falta de tiempo para adaptarse al equipo y a una liga distinta. Aterrizó a mitad de semana y ese domingo tuvo que debutar en un partido a vida o muerte contra Lucentum en Sar. Y la derrota en aquel partido dejó al Obra con muy pocas opciones de salvarse. Está claro que a Rancic le faltó tiempo para demostrar sus cualidades.

Su debut en ese partido contra Lucentum fue pésimo (-5 de valoración, 0/5 en triples). Las estadísticas mejoraron en los siguientes partidos contra Cajasol y Valencia (7/13 en triples). En total fueron 5 partidos con la camiseta obradoirista, con un 35% en tiros de 3. No hubo tiempo para más. Rancic debutó con el Obradoiro el 11 de abril y la liga regular terminó el 16 de mayo.

Con la camiseta de la Cibona
¿Y después? Tras dejar Santiago el escolta fichó por el Panellinios griego, pero en noviembre retornó a Croacia para retomar su periplo croata. Y lo hizo por la puerta grande. Volvió al KK Zagreb y así pudo volver a la Euroliga. Rancic ocupó un papel importante, jugando hasta 35 minutos en algunos partidos, como contra el Zalgiris.
En su última etapa en Cibona, jugó Euroliga
(Foto: KK Zagreb)
A sus 31 años, Damir Rancic no ha dejado el baloncesto. En 2013 jugó en Eslovenia y esta última temporada la inició en la A-2 de la liga croata, hasta que en enero fichó por el Pallacanestro Firenze. En estos últimos meses ha defendido la camiseta del equipo florentino en la serie plata de la Lega 2. Su equipo terminó en antepenúltimo lugar, pero Damir sigue amenazando al rival desde su posición de francotirador.
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