domingo, 19 de julio de 2015

Hay muchos jugadores rivales que la afición del Obradoiro guarda en el recuerdo. Esos típicos tíos que se les daba fenomenal el Obra, o que hicieron auténticas exhibiciones (aunque fuesen puntuales) cuando los teníamos en el equipo contrario. Uno de los casos que más llaman la atención es lo que sucedió en 1989 con Steven Wright. Ahora os hablaré de él. Pero hay una cosa clara: nos hizo uno de los peores trajes que hemos sufrido en toda nuestra historia. Solo comparable a otras tragedias obradoiristas como los 49 puntos que nos metió el baskonista Claude Gregory en 1983.

Steven Wright
Solo unos breves apuntes para situarnos. Steven (o Steve) Wright era un pívot de 2,06 formado en la Universidad de Providence, con la que llegó a jugar las semifinales de la NCAA contra Syracuse en la temporada 86-87, un año antes de licenciarse. Tenía una gran facilidad para anotar y además era un jugador con un físico espectacular... y daba espectáculo.

La ficha de aquel día
Wright se quedó fuera del Draft del 88 y con 22 años hizo las maletas con destino a España. Y su primera parada fue el Torrejón, un equipo recién ascendido a la Primera B, categoría en la que también militaba el Obradoiro. Cobraría 30.000 dólares esa temporada con la promesa de anotar y defender.

Acordaos de que en aquel momento los equipos de la Primera B (lactual LEB) solo podían tener un extranjero en el equipo, que por norma solía ser un pívot americano. Y el éxito o el fracaso a menudo dependían de su rendimiento. El del Obra aquella temporada era Levy Middlebrooks.

Y llegó el día fatídico. El 3 de marzo de 1989. Pabellón de Torrejón. El Obradoiro necesitaba la victoria para salir de la parte baja de la clasificación pero esa tarde se encontró enfrente a Steven Wright. Sus números resumen lo que sucedió aquel día: 46 puntos y 22 rebotes.

Cierto es que el Obra metió 100 puntos a domicilio, lo cual tiene mérito y suele ser garantía de éxito. El problema está en que el Torrejón enchufó 121 y en consecuencia volvimos a Santiago sin nada positivo que contar.

Ni siquiera la actuación de nuestro americano Levy Middlebrooks (27 puntos y 16 rebotes) sirvió para algo. Wright fue un vendaval ante el que poco pudo hacer el Obra, que a los 30 minutos ya tenía 90 puntos en contra y que en el último cuarto del partido recibió otros 31. Tampoco sabemos qué pasó con el arbitraje, pero las estadísticas dicen que 5 jugadores del Obra fueron eliminados por faltas... y solo uno del Torrejón.

Wright (15) y Middlebrooks,
en el All-Star
Es imposible saber la valoración de nuestro ogro en aquel partido. Carecemos de datos suficientes, ya que desconocemos algunos aspectos que hoy en día sí se cuantifican, como asistencias, tapones o faltas recibidas. Por elucubrar, con lo que sí conocemos nos saldría una valoración de 56, dando por hecho que (al menos) recibió 7 faltas. Es probable que fuesen algunas más.

Después de pasar a la historia negra del obradoirismo, Steve Wright siguió haciendo números en el basket español. También dando espectáculo, como el que dio en el concurso de mates del All-Star de A Estrada, en el que quedó en tercera posición y se llevó 25.000 pesetas de premio.

En Primera B estaba promediando 31 puntos y 11 rebotes, y eso llamó la atención de algunos equipos de la ACB. Por eso antes de acabar la temporada le llamaron desde Lugo. El Breogán luchaba por permanecer en la ACB y en abril lo ficharon para sustituir a Calvin Roberts.

VIAJE A LUGO

En Lugo formó pareja durante 12 partidos con Ken Orange y la experiencia fue positiva: promedió en ACB 15 puntos y 7 rebotes. Y fue importante en la salvación del Breogán, especialmente en el tercer partido del playout contra el Valvi Girona, con 24 puntos y 8 rebotes.

Por causas que desconozco, Wright no continuó en el Breo al acabar la temporada y se marchó a la liga francesa, al Cognac. En los siguientes años tuvo tiempo de jugar en la CBA, regresó a Francia e incluso retornó también a la ACB... con no muy buen recuerdo.

Fue una muy breve experiencia en el Collado Villaba en la temporada 1991-92, ya que a los nueve partidos de empezar la liga (el último lo jugó en Ferrol) se marchó del equipo. Era finales de octubre y una época en la que los jugadores podían irse de los equipos sin que los clubes supiesen a dónde iban. En prensa se publicó que el club no tenía noticias de él. Y tampoco existían los móviles. Después se supo que volvía a la CBA para militar en el Albany Patroons.

Lo último que supimos de Steven Wright fue algo exótico: fue uno de los primeros norteamericanos que jugó en Rusia. Fue en 1993, pocos años después de la caída del muro de Berlín y la extinción de la Unión Soviética. Wright jugó en el Spartak de Moscú. Lo contó Paniagua en este artículo. Cobraba 50.000... dólares. Los tiempos de la URSS ya eran historia.

domingo, 5 de julio de 2015

Más que un artículo, esta entrada es una propuesta para que el club y la afición celebren juntos un acontecimiento importante para el Obradoiro CAB. El próximo mes de octubre el Obra cumple 45 años. Casi nada! Y quizás no sea mala idea que se organice algo para que la fecha no pase desapercibida. Y para poner en valor la historia del Obra, especialmente entre los aficionados más jóvenes que no han vivido las primeras décadas del equipo.

El primer Obradoiro (1970-71)
Se pueden organizar múltiples eventos para que celebrar nuestro 45º aniversario. Algunos más ambiciosos que otros, pero cualquier cosa que se haga será mejor que no hacer nada. Y sería una pena dejar pasar una fecha señalada que, por cierto, aun no han cumplido la mitad de los clubs de la ACB. Cuando el Obra cumplió 40 años, el club acababa de atravesar un momento convulso y lo cierto es que no se realizó ninguna celebración.

¿Qué se puede hacer? Teniendo en cuenta que la fecha coincide con el inicio de la temporada, desde el club podría organizarse un partido amistoso en Santiago que sirviese como presentación del equipo y, al mismo tiempo, permitiese celebrar las cuatro décadas y media del Obra. Está claro que esto dependerá de la disponibilidad de fechas y de otros factores que se nos escapan, pero por proponerlo no se pierde nada.

Los tiempos del Gimnasio Universitario, primera mitad de los 70
Incluso podría homenajearse al primer Obradoiro, el que compitió en la temporada 1970-71 (los véis en la foto), pese a que algún miembro de aquel equipo dirigido por Couceiro ya ha fallecido. También se puede organizar una exposición en el hall del pabellón con camisetas antiguas del equipo. Se pueden hacer miles de cosas: es cuestión de proponerlas y que desde el club se trabaje en ello. Lo importante es que hay tiempo, más de tres meses. Y lo imprescindible es hacer partícipe a la afición de este evento. 

Ahí queda la propuesta.